lunes, 30 de noviembre de 2009

Mariana y José Emilio


Fue cuando leí Las batallas en el desierto que caí en cuenta porqué me gustaban las Marianas. Desde siempre he sentido una atracción hacia ese nombre, melódico y fuerte, pero fue entonces, cuando el libro de José Emilio Pacheco cayó en mis manos, que noté que todas las Marianas que había conocido hasta entonces eran guapas, y no sé si después vino la coincidencia o la sugestión, pero las Marianas que se han atravesado en mi vida, o la mayoría de ellas, también me han convencido de la suerte de este nombre para las mujeres bellas.

Hoy le otorgaron el Premio Cervantes de Literatura a José Emilio Pacheco, y cuando me enteré me vino a la mente ese primer libro que leí de él, el que refrendó mi gusto por un nombre y el que me introdujo a la lectura de una gran narrador y magnífico poeta.

Honor a quien lo merece, felicidades al maestro José Emilio.

(Foto: Internet)

Descubrimientos en la ciudad I


Llega a pasar que, caminando por la metrópoli en la que se vive y se cree conocer del todo, podemos encontrarnos con un edificio o detalle que llame nuestra atención. Ayer, mientras caminaba por el Centro Histórico de la ciudad, mirando hacia el noreste, vi una cúpula que ha estado ahí durante siglos, literalmente, y que ya antes había notado pero no lo suficiente como para acercarme a ella; ayer lo hice.

Ubicado en el número 8 de la calle Licenciado Verdad, en el corazón de la ciudad de México, el ex templo de Santa Teresa La Antigua, un viejo monasterio carmelita construido en el Siglo XVII por intersección del arzobispo Juan Pérez de la Serna para honrar a la santa Teresa de Ávila, se alza imponente con su cúpula, la cual puede apreciarse desde cualquier punto en el primer cuadro de la ciudad.

Lo que antes fuera un templo de culto, hoy se ha convertido en un espacio para el arte y la crítica: Ex Teresa Arte Actual, lugar en el que se expone Taparrabos, muestra del artista canadiense Robert Waters, que está compuesta por una docena de instalaciones que polemizan sobre los "rasgos corruptibles" de la iglesia católica, como el Cristo-Hombre y la pedofilia por parte de varios sacerdotes.

Robert Waters es reconocido en el mundo por su obra transgresora, con la que cuestiona diversos aspectos de la sociedad. Ahora es posible apreciar su trabajo en la ciudad de México con una exposición simple y discreta, pero a la vez fuerte e impactante.

En la imagen, la obra Bad Priets, en la que Waters monta una serie de retratos de miembros del clero culpables de abuso sexual o pedofilia, hechos con sangre de cerdo sobre obleas de comunión montadas en forma de cruz. (Foto: www.robertwaters.ca)

sábado, 28 de noviembre de 2009

XXIII FIL Guadalajara


Hoy abre sus puertas la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el evento más importante de las letras en el continente.

En esta edición 23 de la FIL sería bueno repensar no el futuro de los libros, sino su presente, y más que hacer un llamado a las autoridades y responsables de las distintas casas editoriales para fomentar la lectura, ya sea con programas, ferias o descuentos, habría que incitar a las personas a leer, a tomar un libro y ojearlo; invitarlos a descubrir que, contrario a lo que mucha gente cree, leer no es aburrido.

A quienes puedan hacerlo, les recomiendo visitar la FIL, es una experiencia única el ver tantas bellezas reunidas, y me refiero tanto a los miles de ejemplares que se pueden observar y tocar en los distintos stands de las editoriales, como a las edecanes jaliscienses que engalanan los pasillos de esta feria. Y, en tanto que yo no podré asistir este año, les encargo un regalo a quienes vayan.

En la imagen, un recuerdo de la FIL 2005. (Foto: Juan Luis Ramos)

viernes, 27 de noviembre de 2009

Variación de Kafka I

Soy la pesadilla de una cucaracha llamada Gregorio Samsa, que soñaba que era un hombre que soñaba que era una cucaracha, aplastada por mí.

El presidente y los tacos

Hace un par de noches, caminando por el paradero de Pantitlán, pasé frente a un puesto de tacos de higiene cuestionable, y en la pequeña televisión que atrapaba el interés de los comensales del modesto local, el presidente de la República hablaba sobre el enorme esfuerzo que su gobierno está haciendo en beneficio de "los que menos tienen". A esto, un señor de rostro visiblemente agotado, manos gruesas y callosas, pelo cano y bigote poblado y ceniciento, antes de dar una mordida a su taco de suadero, susurró a manera de oración y sin despegar la vista del monitor: "¡Chinga a tu madre, pendejo!". ¿Será que el mandatario, en su encomiable labor diaria, toma en cuenta a este tipo de personas y la imagen que tienen de él? ¿Acaso estará plenamente consciente de que existen?

El estreno

Amante de lo más simple y cotidiano, me inicio en el mundo del blog con este sitio, en el cual quiero vaciar las ideas que nacen en cualquier momento, todos los días. La crónica, la ficción, el periodismo, las imágenes diarias, las palabras de consuelo, los consejos, las dedicatorias y agradecimientos; las decepciones, enojos, indignaciones y hasta uno que otro chisme, serán las herramientas que usaré en el ejercicio cotidiano de escribir.

Gracias Vero, por la insistencia. Te quiero, amiga.

J.L.