
Fue cuando leí Las batallas en el desierto que caí en cuenta porqué me gustaban las Marianas. Desde siempre he sentido una atracción hacia ese nombre, melódico y fuerte, pero fue entonces, cuando el libro de José Emilio Pacheco cayó en mis manos, que noté que todas las Marianas que había conocido hasta entonces eran guapas, y no sé si después vino la coincidencia o la sugestión, pero las Marianas que se han atravesado en mi vida, o la mayoría de ellas, también me han convencido de la suerte de este nombre para las mujeres bellas.
Hoy le otorgaron el Premio Cervantes de Literatura a José Emilio Pacheco, y cuando me enteré me vino a la mente ese primer libro que leí de él, el que refrendó mi gusto por un nombre y el que me introdujo a la lectura de una gran narrador y magnífico poeta.
Honor a quien lo merece, felicidades al maestro José Emilio.
(Foto: Internet)
Te felicito por tu blog, primero, y luego por este último artículo, te quedo súper chido; no cualquier persona se atreve, ni tiene la capacidad de plasmar sus ideas de la manera que tú lo estás haciendo. Gracias por acordarte de Marianita, siempre te agradecerá (y a Sergio) el haberse llamado así, jajaja. Un abrazo¡¡ Elvia
ResponderEliminarEse Juanch, no olvidemos a la Mariana de Óscar Chávez, la de Silvio Rodríguez y la de Alberto Cortéz; indudablemente un nombre inspirador-
ResponderEliminarUn abrazo
Fabián